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El estrés es una respuesta fisiológica de nuestro cuerpo que se produce esencialmente cuando nos vemos amenazados ante situaciones de «Peligro» Esto es en realidad, una respuesta de nuestro cuerpo para asegurar nuestra supervivencia, pero tienes idea de si ¿El estrés puede dañar nuestro cerebro y empeorar la salud mental? Te contamos lo más relevante aquí.

El estrés ha sido demonizado, pero la realidad es que su función principal, es realmente un mecanismo necesario para el mantenimiento de la especie. El cuerpo humano está diseñado para reaccionar de acuerdo a los estímulos, sean reales o no, un peligro inminente activará una reacción para salvaguardar nuestra vida, el problema radica cuando esa reacción es mantenida durante un periodo prolongado de tiempo.

En las siguientes líneas, quédate porque vamos a revisar qué sucede en nuestro cuerpo en momentos de estrés y sus consecuencias, si vivimos permanentemente en situaciones de ese tipo.

¿Sabes si puede el estrés puede dañar nuestro cerebro y empeorar la salud mental?

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A pesar de todos los años de evolución el hombre sigue siendo igual a sus primeros ancestros, por lo menos a nivel genético. Somos seres regidos por nuestras emociones, tristeza, ira, alegría, asco se manifiestan en nuestro cuerpo como en aquellos primeros tiempos, incluso no distinguen de raza, edad, ni creencias.

Nuestro cuerpo es tan poderoso, que incluso solo con nuestros pensamientos podemos generar cambios en nuestra biología, el cerebro no distingue si es cierto o no, ante el estimulo genera las reacciones químicas necesarias para que nuestro organismo pueda responder ante el estímulo.

El problema radica cuando nos mantenemos todo el día con pensamientos de problemas que podrían suceder, pero no que no han pasado y que mayormente nunca sucederán. Ese estrés enfermizo es lo que nos origina patologías reales en nuestro cuerpo, como pueden ser asuntos gástricos, colon irritable, ulceras y otros.

Fisiología adaptativa, reacción ante el estrés

Como hemos visto, el cerebro reaccionará ante un evento que amerite combate o fuga, de la misma manera que lo hace si la amenaza solo existe en nuestro pensamiento. El cerebro hará responder a nuestro cuerpo de acuerdo a la mejor opción posible ante el suceso, sea real o no.

Esa reacción del cerebro es el estrés, pero si este se mantiene constante durante un periodo prolongado, nuestro cerebro comenzara a resentirse, generándose en él, efectos negativos como fallas en la memoria, escaso dominio de nuestras acciones y hasta una desmejorada respuesta cuando realmente nos enfrentemos a un estímulo real.

Esa exposición prolongada al estrés, puede originar cambios en la naturaleza del cerebro, ocasionando daño en el hipocampo que controla la memoria y el aumento de la amígdala encargada de las emociones y las reacciones del cuerpo, dando paso a posibles enfermedades mentales o dar celeridad en la aparición de patologías neurodegenerativas, como el Mal de Parkinson y el Alzheimer, entre otras.

La neuroplasticidad cerebral y como se afecta por el estrés crónico

La plasticidad del cerebro se ve afectada tanto por estímulos positivos como por los negativos, así como la actividad física puede renovar la configuración del cerebro el estrés crónico puede generar lo opuesto, desmejorar la estructura y la función de este órgano vital para nuestra vida, el cerebro.

La materia gris del cerebro es la encargada de la toma de decisiones y ser más resolutivos, además de los procesos cognitivos. El vivir en estrés permanente hace que la materia gris del cerebro se modifique dando paso a la materia blanca una sustancia desligada de los procesos relativos al conocimiento.

Nuestra corteza prefrontal, área del cerebro que se ocupa de la inventiva, la imaginación y la inteligencia, tiene una mayor ocupación frente a las tareas relacionadas con el conocimiento y el intelecto, cuando se está en estrés, se estimulan otras partes del cerebro más primarias, como la amígdala, cuya tarea principal es asegurar la conservación de la vida.

Si el estrés es prolongado, se alternan las funciones de la corteza prefrontal y la amígdala, quedando esta con una exacerbada actividad, manteniendo el cuerpo en modo supervivencia, dejando atrás los procesos de pensamiento complejos, el cuerpo se enfrenta a una descarga constante de hormonas para activar el huir o luchar, situación está altamente desgastante en lo físico y en lo mental.

Un evento altamente estresante, sea real o no, puede destruir neuronas en el hipocampo que es el centro de la memora, de este también depende el aprendizaje, además de ser un área donde se generar nuevas neuronas durante toda la existencia de cada ser.

La afectación del hipocampo por el estrés crónico, radica en la posibilidad de que las nuevas neuronas generadas por el hipocampo puedan sobrevivir o no, además de la disminución del número de neuronas que se han destruido en los eventos de altísimo estrés.

El ejercicio y la salud mental

Cuando nuestro cuerpo se enfrenta a un evento estresante, se libera una sustancia llamada cortisol que está vinculada con el descenso de la memoria a corto plazo, cuando se vive un episodio muy estresante, una vez superado, regularmente no se recuerda mucho, es allí donde se conectan la memoria y es estrés.

Si el cortisol permanece en el cuerpo de manera elevada y por un largo período, suele seguir afectando el aprendizaje y la memora.

El estrés y la salud emocional

El estrés prolongado puede disminuir la materia gris en la corteza prefrontal, que es el área de cerebro que se encarga de las emociones y el autocontrol, una afectación allí, que puede ocurrir si estamos sometidos a recurrentes eventos estresantes, nos dejaría con un desmejorado manejo emocional y peor control de nuestras acciones.

Nuestro cuerpo va a reaccionar a estímulos reales o no, por eso es muy importante tener un control sobre el manejo de nuestros pensamientos, ya es suficiente con las situaciones reales de la vida diaria, que nos someten a momentos estresantes, para también nosotros contribuir, con nuestros pensamientos, a recrearlas o mentalizar otras, que posiblemente nunca ocurran y que pueden originar cambios en nuestro cerebro y perjudicar nuestra salud mental a largo plazo.

Importante recordar que nuestro cerebro es un poderoso emisor y todo lo que pensamos es para él una realidad, pues lo determina como tal. Nuestros pensamientos crean la realidad que vivimos, así que para evitar esos vaivenes de una vida llena de estrés real y/o ficticio debemos cultivar lo que ponemos en nuestra mente.